Bellos y Vivos
Los arrecifes de coral son ecosistemas marinos biológicamente
diversificados compuestos por innumerables especies de peces,
corales y otros tipos de organismos marinos. Contienen minúsculos
animales de lento crecimiento llamados pólipos. El arrecife
forma parte de un ecosistema interdependiente que incluye bosques
de mangle y lechos de hierbas marinas que proporcionan protección,
alimento y habitat a las aves y animales marinos, estabilizan
la ribera y el fondo del océano, sirven de filtro al agua
del mar contra los sedimentos y agentes contaminantes y liberan
el oxígeno.
Frágil y vulnerable
A pesar de su robusta apariencia, el coral es frágil y
vulnerable. Los millones de pescadores y buzos que visitan el
ecosistema del arrecife de coral amenazan su existencia. Los daños
causados por las anclas, el simple tocar o apoyarse, pueden destruir
procesos de crecimiento de muchos años. Los hilos de pesca
y la basura alrededor de los delicados corales pueden causar
su rompimiento. Las hélices de los botes que desvían
su rumbo hacia aguas poco profundas dañan los lechos de
hierbas marinas. El ruido de los botes o jetskies que se acercan
perturban a las aves que anidan en los manglares y terrenos de
críanza poco profundos. La basura puede ser letal para
las aves, peces y tortugas que se enredan en la misma o la ingieren
al confundirla con material alimenticio.




El Programa
de Refugios
Marinos Nacionales
En respuesta a la creciente toma de conciencia del valor cultural
y ambiental intrínsecos de nuestras aguas costeras, en
1972 el Congreso creó el Programa de Refugios Marinos Nacionales.
La Ley de 1972 sobre Protección, Investigación y
Refugios Marinos autoriza a la Secretaría de Comercio a
designar ciertas áreas especiales como reservas marinas
nacionales, a fin de promover el control total de determinados
recursos ecológicos, históricos, recreativos y estéticos.
La Oficina para el Control de Recursos Oceánicos y Costeros
de la Dirección Nacional de Sistemas Oceánicos y
Atmosféricos (NOAA) está a cargo de la administración
de los refugios marinos del país.
El Refugio Marino Nacional
de los Cayos de la Florida
El único banco de coral
de Norteamérica y el tercero en el mundo por su longitud
se encuentra a unas seis millas mar adentro de los Cayos de la
Florida, y consiste en una serie de islas de 220 millas de largo
que se extiende al sur y al oeste de la tierra firme de la Florida.
Los bancos de coral albergan una variedad de animales y plantas
mayor que ningún otro medio marino. Estos forman parte
de un frágil ecosistema interdependiente que comprende
manglares y algas marinas que crecen tanto en las aguas del mar
como en las bahías de los Cayos de la Florida. Como reconocimiento
de este importante medio, se creó en 1990 el Refugio Marino
Nacional de los Cayos de la Florida, el cual abarca 2,800 millas
náuticas cuadradas a ambos lados de los Cayos de la Florida.
